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Lost in Tokyo

Relato de mis experiencias en una nueva etapa de mi vida: la independencia y en Tokyo (por eso, ando algo perdida).

27 Abril 2008

Acaba una etapa. Comienza otra --> CAMBIO DE BLOG

Después de casi 2 años en la Coctelera, este blog se muda a su propio dominio. Me he sentido muy a gusto aquí pero es momento de comenzar otra etapa, con más libertad y un diseño propio.

Espero que me sigáis leyendo por allí y por favor, decidme qué os parece y haced todas las sugerencias que queráis.

Adelante, sentíos en vuestra casa:

http://irukina.com

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Actualizar por favor vuestros enlaces y feeds al nuevo blog.

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14 Abril 2008

Sadō (茶道): cumpliendo un sueño

Sadō (y no, no es lo que estáis pensando algunos de mente enferma) es la palabra japonesa para la ceremonia del té. A mí, como muchos ya sabéis, el té me apasiona, me encanta. En España bebía muchísimo té (especialmente verde) aunque cometía el sacrilegio de tomarlo con azúcar, algo que, por supuesto, ahora no hago. Pero es que además me llamaba la atención todo lo que rodeaba el mundo del té en Japón, donde tradicionalmente beber té se convierte en todo un ritual que tiene relación con la arquitectura, la jardinería, la ropa, la cerámica, la caligrafía e incluso la cerámica. Servir una taza de té forma parte de un complejo ritual que los japoneses han desarrollado durante siglos. Y esto es el sadō, literalmente "camino del té". Como digo involucra muchas otras artes. Por ejemplo, el bol (茶わん chawan) donde se bebe el té, es una verdadera obra de arte de cerámica (aunque a la vista parece algo pobre, pero ahí radica su belleza, en su sencillez, en sus sombras, en su irregularidad única) y a veces alguno llega a valer millones. La habitación donde se celebra la ceremonia tiene un espacio, llamado tokonoma, donde se coloca una caligrafía y un arreglo floral. El maestro de té deberá elegirlos cuidadosamente según los invitados y la época del año.

A mí todo esto que he explicado más arriba me atraía muchísimo y cuando ya sabía que me venía a vivir a Japón, decidí que era algo que quería aprender. Sin embargo, ya llevaba en Tokyo 1 año y 9 meses y aún no había cumplido este sueño ¿por qué? Primero porque, aunque hay muchísimos lugares donde estudiar, yo no sabía dónde buscar. Clases de artes marciales o incluso de caligrafía son muy populares y hay información también en inglés pero de esto, no encontraba nada, al menos nada en un idioma comprensible para mí (el japonés escrito es aún muy difícil). Y segundo, es que las clases son para japoneses y por tanto, todo en japonés, lo que me imponía cierto respeto.

Sin embargo, hace unos dos meses una estudiante me habló de un centro cultural donde se ofrecen todo tipo de clases (y cuando digo todo tipo es todo tipo, hay todos los cursos, clases y enseñanzas que podamos imaginar) y también había diferentes cursos de ceremonia del té.

En el sadō hay muchas escuelas o tipos diferentes. Las dos más conocidas son Omote Senke (senke significa 'escuela') y Ura Senke. Sin embargo, yo sólo podía asistir a clases los domingos y ese día, el estilo que se aprende se llama Edo Senke, menos conocido pero muy interesante, creo, porque es propio de Tokio.

Fui a preguntar por las clases con una amiga japonesa que me ayudó a enterarme un poquillo de las condiciones y demás. Yo tenía miedo de que hubiera algún problema por el hecho de ser extranjera pero a ellos más les preocupaba por mí que por ellos. Así que me ofrecieron ir a la primera clase sólo como oyente, a lo que ellos llaman una 見学 kengaku ('sólo mirar'). Y a esta fue a la clase a la que fui el domingo por primera vez.

¿Y qué tal? Me encantó, no me defraudó nada aunque no entendí bastantes cosillas (por el idioma) y me di cuenta de lo difícil qué es. Ahora entiendo a algunos estudiantes míos que decían que llevaban aprendiendo sadō más de 20 años y aún no lo dominaban. Cada movimiento, cada gesto, cada paso, cada colocación de un objeto, está absolutamente estudiado y controlado. El primer día éramos tres chicas nuevas y ya en la clase había más chicas (y algún chico) que ya llevan más tiempo estudiando y que enseñan las cosas básicas junto a las profesoras. La clase es en una habitación típica japonesa. Como llegué bastante pronto (la primera) pude hacer una foto furtivamente (porque no creo que esté bien hacerla) de esa clase:

Es un aula que parece formada por dos. puesto que es bastante grande y tiene dos tokonoma. En la parte izquierda (no se ve) hay un gran ventanal desde el que hay vistas de Shinjuku (es el cuarto piso, aunque el edificio tiene como 50, je, je). Al fondo veis a una de las profesoras haciendo preparativos.

Este primer día empezamos recibiendo un tazón de matcha de la profesora con su correspondiente dulce. Después estuvimos practicando algunas cosas, sobre todo como manejar uno de los pañuelos (luego os pongo foto y os explico más) que no es nada fácil. Hay que saber como doblarlo y todo tiene un proceso. También como limpiar el bol, como guardarlo en el obi, etc. También aprendimos un poquito cómo entrar en el salón de té, qué pasos dar y cómo sentarse y levantarse. Creo que sabéis que durante la ceremonia del té siempre hay que estar sentado en 正座 seiza que es con las rodillas dobladas y el culo sobre los talones, apoyando el cuerpo, por tanto, en los gemelos. Muchos japoneses ahora no aguantan mucho tiempo pero a mí no me cuesta mucho trabajo, la verdad. Puedo estar mucho tiempo así sentada. Esto de los pasitos y caminar es también bastante difícil, porque cambia el pie con el que se sale, por ejemplo, según donde esté la pared o dónde se sitúen los invitados.

Aunque, como digo, la clase para mí era sólo para mirar, la verdad es que pude practicar bastante y me di cuenta de lo torpe que soy. Después de las dos horas, salí encantada y extasiada. La verdad es que me pareció precioso y aún tengo más ganas de aprender pero sé que no será fácil y tendré que practicar mucho. Así que decidí matricularme. Las clases creo que no son nada caras. Son dos domingos al mes (el segundo y el cuarto) durante dos horas. Tres meses de clases, es decir 6 días (12 horas) cuesta 15750 yenes. A eso le tengo que sumar 5250 de matrícula o inscripción (por ser la primera vez que entro en este centro cultural) y 3780 de gastos de clase. En total 24 780 yenes. Si hacemos una división (entre 12 horas de clase), pagando todo ese dinero, me sale la hora a 2065 yenes, unos 12 euros.

Sin embargo, aún tuve que pagar más dinero para comprar los utensilios que se necesitan para seguir las clases. Aquí veis el conjunto:

Y ahora voy a intentar explicar un poquito, qué es cada cosa:

1) Chafukusa. Es el pañuelo con el que estuve practicando. Tiene dos caras porque es importante la diferencia y sirve de referencia para dobleces y demás. Fue lo más caro de todo. No es muy grande (unos 20 cms. calculo) y cuesta 5600 yenes (un poco más de 30 euros):

2) Kofukusa. Es otro pañuelo y la verdad es que aún no sé para qué sirve. Os iré informando.

3) Kaesi (los papeles) y Youji. Esos papelitos es lo único que no me compré porque ya tenía. Sirven para colocar los dulces encima, como una especie de servilletas. El utensilio de metal, aún ni idea

4) Sensu o abanico. Se ve en la primera foto que os he puesto de conjunto. Este abanico se pone (cerrado) en horizontal delante de las piernas para marcar la separación entre el estudiante y el maestro.

La verdad es que estoy muy muy contenta de poder, al fin, aprender ceremonia del té. Y como además es todo en japonés pues, de paso, espero poder mejorar un poco mi comprensión oral del japonés porque ya el otro día hubo alguna situación divertida. Menos mal que se aprender mirando e imitando. Espero seguir contándoos como progreso. La próxima clase será el 27 de abril. Este tipo de cosas y aprendizaje son las que me llenan y me hacen salir sonriendo y un poquito más feliz.

Y cuando aprenda un poquillo, quedáis todos invitados a una mini ceremonia de té.

Saludos teteros a tod@s

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11 Abril 2008

Cerezos 2008

Ya estamos en primavera y con ella, como no, los cerezos. Un clásico de la primavera de Japón. Y metida como estoy en el mundo nipón, disfrutando de sus costumbres y tradiciones, no podía tampoco este año dejar de verlos, visitarlos y hacer hanami (literalmente significa "mirar las flores" pero se aplica al acto de hacer una especie de picnic debajo de los cerezos florecidos). No penséis que esto de ir a ver los cerezos es algo baladí que hacen sólo unas pocas personas. Muy al contrario, la visita a los cerezos se convierte en tema habitual de las conversaciones; y las tiendas, empresas y muchas calles se decoran con motivos florales de cerezo (sakura en japonés). En los lugares más destacados o famosos (como al que fui yo y del que hablará a continuación) hay verdaderas aglomeraciones de personas, que nada tienen que envidiar a la hora punta de los trenes en las estaciones más concurridas. Hay inmensas colas de personas que pueden llegar a esperar horas sólo para ver las flores y fotografiarse con ellas. Para hacer el hanami, mucha gente madruga y reserva sitio en los parques desde las 4, 5 o de la madrugada: cotizados sitios.

El año pasado visité los cerezos con mis padres. Si queréis podéis revisar las imágenes del año pasado en los siguientes posts: Recorriendo Tokyo y sus alrededores con mis padres. Primera parte, Recorriendo Tokyo y sus alrededores con mis padres. Segunda parte, Recorriendo Tokyo y sus alrededores con mis padres. Tercera parte y Recorriendo Tokyo y sus alrededores con mis padres. Cuarta parte

Este año he ido a un parque llamado Kita no Maru Koen que es realmente increíble y, además, el día que fuimos (fui con Fran, otro español que vive por aquí y cuyo blog podéis visitar) los cerezos estaban florecidos al 100%, es decir, perfecto. Por si alguna vez queréis visitar este parque la estación más cercana es la de Kudanshita (líneas Hanzomon, Toei y Tozai), salida 2.

Toda la parte externa de este parque está rodeado de un foso de agua porque formaba parte de la zona del palacio imperial. Por eso, pudimos hacer bonitas fotos de los cerezos sobre el agua:

Las laderas a ambos lados de ese canal, estaban cubiertas de pequeñas flores moradas que combinaban muy bien con el verde del césped y el rosa del sakura:

Y con más detalle aquí:

La entrada al parque propiamente dicho se hace a través de un ancho puente que estaba lleno de gente como vais a poder ver en la siguiente foto, aunque no tanta como otros días pues era un martes (día laborable) a eso de las 16:30 de la tarde. Ese paseo era realmente espectacular porque las hojas de cerezos cruzaban de un lado a otro y formaban una especie de toldo rosa:

Tras pasar la puerta de entrada al parque (que es una parte de la muralla del palacio) se podía ver al otro lado una bella imagen rosa formada por todos los pétalos de las flores del cerezo:

Dentro del parque, algunas personas hacían fotos de las flores (con un móvil, por ejemplo):

Otros simplemente contemplan muy de cerca las hojas (verdadero espíritu del hanami):

Y algunos grupos celebran el hanami comiendo y bebiendo debajo de los árboles:

Y claro, yo también hice una fotico de un detalle de las flores:

Otras imágenes del parque:

Desde esta zona del lago que veis en las fotos superiores, nos fuimos a la parte alta del parque, también rodeada por otra zona de ese foso-canal. Y por este camino, paseamos y sacamos más fotos:

Desde esta zona había increíbles vistas del sakura sobre el agua. La verdad es que disfruté muchísimo y estaba casi en éxtasis con tanta profusión de cerezos y colores. Era precioso y la verdad es que la cámara no hace justicia a toda la belleza que vimos:

En algunas zonas, la frondosidad de los cerezos era tal que apenas se adivinaba el agua entres los escasos huequitos que dejaban las hojas:

Al otro lado del canal (y, por tanto, al otro lado de este parque) hay una pequeña calle peatonal llamada Chidorigafuchi, realmente famosísima para ver los cerezos (adonde iríamos después) y por eso está siempre llenísima. Esta parte es especialmente famosa por yozakura que podríamos traducir por algo así como 'cerezos nocturnos'. Es decir, las flores y hojas de cerezo por la noche iluminadas por focos o farolillos. Pues bien, desde esta parte ya se podía divisar el área de Chidorigafuchi:

Cuando salimos del parque para ir caminando hacia la zona de Chidorigafuchi, nos topamos con otra variedad de cerezo, el conocido como 'cerezo llorón':

Esta zona es un agradable paseo con bancos junto a ese ancho canal y todo completamente cubierto de cerezos. Pero también llenísimo de gente, tanta que algunos guardias de seguridad controlaban un poco el transito de personas y habían estipulado dos sentidos de la marcha para evitar problemas. Desde esta parte, fotografié el otro lado, de donde veníamos:

Desde esta parte parece que se podía alquilar una barquita. Imagino que tenía que ser precioso remar por ese canal contemplando el sakura:

Si en la otra parte había cerezos, lo de esta ya era increíble y hasta hacía creíbles los manidos suspiros y palabras de admiración típicos de los japoneses:

Detalle de la copa de algunos cerezos:

Normalmente, cerca de los sitios de contemplar cerezos hay algunos puestos de comida típica japonesa como takoyaki (bolas de pulpo rebozadas), yakisoba (fideos fritos), etc. Aquí, en lo que es el paseo propiamente dicho, no había ningún puesto porque ya digo que era una zona relativamente estrecha pero al lado, en la parte de la calle (lo que sería la zona de la calzada) habían instalado un puesto pero, curiosamente, no de comida japonesa sino de curry indio, que me encanta. Es algo que he descubierto en Tokyo y la verdad es que está riquísimo, especialmente el suave que no pica pero tiene un saborcillo muy rica. Así que me pedí una ración y me puse moradita al tiempo que aproveché para entrar en calor con la comida porque, aunque ese día hacía buen tiempo, la verdad es que a medida que el sol se ocultaba, el frío iba calándose en los huesos.

Y, por tanto, empezaba a anochecer y al tiempo más y más personas acudían a Chidorigafuchi para ver el yozakura del que os he hablado más arriba. Comenzaba a acumularse una verdadera marabunta de gente pero la verdad es que era comprensible, ya que si los cerezos son bonitos, vistos por la noche e iluminados por focos son aún más bellos:

Cerezos de noche con vistas de Tokyo nocturno:

Y, por último, una foto propia también de noche, con el yozakura de fondo:

Cuando nos fuimos de allí, a eso de las 19:30, había una cola de más de 200 personas haciendo una ordenada fila, sólo para pasar por este paseo y disfrutar del yozakura. Algo realmente increíble e impresionante.

Y con esto, cierro el post sobre los cerezos esperando no haberos causado un empacho cerecil. Aunque pueda pareceros que he puesto muchas fotos, saqué muchísimas más y me ha sido realmente difícil seleccionar sólo éstas porque todo era bellísimo. Así que si queréis ver la serie completa pinchad en este álbum.

La verdad es que aunque alguna vez os he comentado que el momiji (hojas rojas del otoño) me gustan más que el sakura, el de este año ha sido tan bonito que cada vez es más difícil elegir.

Muchas gracias a tod@s por vuestras visitas, lecturas y comentarios.

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31 Marzo 2008

Parque Kairakuen

El jueves pasado, aprovechando que era festivo, fui con mi amiga Meo a visitar uno de los tres parques más bellos de Japón. Estos parques son:

- Kairakuen en Mito (Prefectura de Ibaraki)
- Kenrokuen en Kanazawa, que visite el año pasado y del que ya hice un post.
- Korakuen en Okayama

Como el tren suele ser bastante caro, encontramos una buena oferta de Hato Bus que incluía el viaje de ida y vuela en autobús (con "interesantes" explicación en clarísimo japonés), la entrada al parque y recogida de fresas en un pequeño invernadero durante media hora.

Este parque es famoso sobre todo por los ciruelos y, en segundo lugar, por los cerezos. Nosotras tuvimos la suerte de visitarlo el día en que la floración de ciruelos estaba en toda su plenitud y pudimos disfrutar muchísimo del colorido de los árboles.

Lo malo fue el tiempo, porque llovía y hacía bastante frío.

Desde la entrada principal del parque, ya se pueden ver los primeros ciruelos a los lados del paseo y en diferentes colores:

Nos encontramos con una especie curiosa de ciruelo que tenía al tiempo flores rosas y blancas:

En una zona del parque esta la antigua residencia de verano de un antiguo shogun de Japón que se puede visitar por dentro:

Es una casa tradicional japonesa pero donde se nota la riqueza del personaje y así cada estancia está decorada con diferentes pinturas que reflejan las plantas y naturaleza de cada estación:

Los jardines que rodean la casa estaban preciosos con los ciruelos rosas y blancos y alrededor la vegetación verde:

Pero lo más bonito, son las preciosas vistas de todo el parque que hay desde esta casa:

Mi vista y foto favorita del parque:

Y otras partes de la casa integradas en el parque:

Después seguimos caminando por otras zonas del parque más verdes y con menos ciruelos como ésta:

Y otra de las cosas que más me gustó fue un pequeño bosque de bambú de tallos tan altos que apenas podía fotografiar con la cámara:

Desde allí llegamos a la zona central del parque, una amplia área llena de ciruelos, en su mayoría blancos:

Y Meo y yo debajo de uno de los ciruelos:

Después emprendimos un paseo por la parte baja del parque, con más ciruelos, que llevaba hacia una zona de jardín japonés:

Y en esa zona estaba el ciruelo de rosa más intenso que había en el parque:

La zona mas típica japonesa estaba muy tranquila y, además como había dejado de llover, estaba muy agradable para pasear:

Como he explicado mas arriba, esta excursión incluía una actividad de recogida de fresas. Durante 30 minutos podíamos comer todas las que fresas que quisiéramos pero sólo en ese lugar. Así que después de 15 minutos, la verdad es que yo ya estaba llenísima. El lugar donde se recogía las fresas era una especie de invernadero y en el suelo había arbustillos llenos de fresas que podíamos recoger. Y estaban realmente dulces y buenísimas. La verdad es que nunca había comido unas fresas tan dulces:

Coged, coged una:

Y a comer, a comer, que están muy ricas:

De este parque hice muchísimas fotos. Por eso, os recomiendo visitar el álbum correspondiente en Flickr donde podéis apreciar mejor el colorido y verlas (o descargarlas) en tamaño grande.

Muchas gracias a tod@s por vuestras visitas, lecturas y comentarios.

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19 Marzo 2008

Flores mil

El domingo amaneció radiante en Tokyo, un excelente y animado día de primavera. Y yo fui con dos amigos (Jose y Takako) a un parque que no está muy lejos de mi casa pero que aún no había visitado. Se trata del parque Showa Kinen. Es una amplia zona verde famosa especialmente por las flores, ya que en primavera hay extensas praderas salpicadas de flores de todos los colores.

Este parque se encuentra a unos 10 minutos andando de la estación de Tachikawa y la entrada cuesta 400 yenes. En la entrada ya se puede ver una muestra de las distintas flores que se ven en el parque a lo largo del año:

Y desde el principio se observa la amplitud de este parque:

Gracias al estupendo día que hizo pudimos hacer fotografías de las numerosas flores que ya empezaban a crecer por todos los lados (y no éramos los únicos, había muchos japoneses con enormes cámaras haciendo detalladas fotos de diferentes ejemplares de flores):

En este mes todavía no hay cerezos (sólo algunos tempranos como los que vi en la zona de Shinagawajuku) pero, sin embargo, es la época de los ciruelos japoneses que los hay en tres colores.

- Blanco:

- Rosa pálido:

- Rosa fucsia:

Este parque cuenta con numerosas actividades y servicios: bosque de niebla, jardín de bonsáis, campo de petaca y de críquet, minigolf, uniciclos, alquiler de bicicletas o paseos en trenecito:

El parque estaba lleno de pequeños perritos y siguiendo la moda japonesa, cada mascota estaba más cursimente vestida que la anterior. Y, para ejemplo, estos perros uniformaditos:

Y para acabar hoy, un par de foto donde estoy con Takako y Jose. Ya veis, a 16 de marzo y en manguita corta:

Más fotos de flores, árboles y del parque en este álbum.

Saludos a tod@s.

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9 Marzo 2008

ひな祭り El Festival de las muñecas

En Japón hay numerosas festividades tradicionales muy interesantes para los extranjeros que no conocemos esta cultura. Una de ellas se celebra el 3 de marzo (hace poco, por tanto). Se trata de un día en honor de las niñas en las que se pide para que crezcan sanas y tengan una vida plena y feliz.

En conmemoración de esta fiesta, las familias que tienen niñas ponen un adorno en la casa desde varios días antes. Este adorno es una especie de tablero con varios pisos (oscila desde uno solo hasta siete) que representan varios personajes de la corte Heian. La parte más importante es el escalón o piso superior donde se coloca al emperador y la emperatriz (o príncipe y princesa según otras traducciones). Muchas veces, sólo se pone esa parte. De hecho, se puede comprar sólo esta pareja hasta por 100 yenes sólo como hice yo el año pasado. Algunas figuras completas, por el contrario, son realmente caras.

En el cuarto piso se sitúan tres damas de honor de la princesa. En el tercer piso hay dos figuras políticas de la época: el ministro de la derecha y el ministro de la izquierda. En el segundo hay cinco músicos. Y en el primero se colocan diferentes muebles y ajuar de la princesa.

La tradición dice que este adorno debe ser retirado (y ocultado) de la casa el 3 de marzo, no puede continuar más días, pues si lo mantenemos más días, la hija (o hijas) tardarán mucho más tiempo en casarse.

Normalmente este adorno pasa de generación en generación por vía materna. A veces, la abuela materna compra uno nuevo y lo regala a su nieta recién nacida.

En muchos centros comerciales, los días anteriores podemos ver los escaparates con esta decoración:

Incluso en la oficina de Correos (primera foto) a donde fui a votar, o en las estaciones colocan estos adornos:

Una de mis estudiantes, además la suegra de mi amigo y antiguo compañero de la academia, Carlos, me regaló un adorno con el príncipe y la princesa hecho de papel, realmente precioso. Me encantó. ¡Muchas gracias Kayoko! Es una señora encantadora:

Y unas fotos del adorno de su propia casa, realmente precioso (con unos dulces en la mitad, también típicos de este día):

Además este día hay numerosos dulces típicos muchos de ellos de color rosa (¿¿??), como pequeñas bolitas de arroz, parecidas al arroz inflado que comemos en España pero de sabor dulce. Ese mismo día 3 de marzo, al salir de mi academia de japonés, vi un puesto de tartas y dulces que habían colocado para este día:

Podéis ver más fotos y en grande en este álbum.

Muchas gracias a tod@s por leerme

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5 Marzo 2008

Todavía descubriendo Tokyo. Hoy, Shinagawa

Pese a que llevo por aquí ya un año y siete meses, aún no había visitado la zona de Shinagawa así que ayer me pasé por allí. Y me sorprendió gratamente porque últimamente Japón ya no me produce las sensaciones del principio, supongo que estoy ya bastante acostumbrada.

En el área de Shinagawa se sitúa la antigua carretera de Tokaido (ahora sólo una calle) que unía Edo (nombre antiguo de Tokyo) con Kyoto. Se puede pasear por aquí entre las estaciones de Aomono Yokocho y Kitashinagawa de la línea Keihin-Kyuko. Se conserva toda la zona llamada Shinagawa-syuku que aunque no deja de ser una calle normal, mantiene el ancho de la época Edo, está salpicada de templos y tiene muchas tiendas de sabor antiguo. Además todo el recorrido está jalonado de lámparas de metal pero que imitan las clásicas de los templos (foto en el lateral). Además a cada lado hay callecitas muy estrechas que nos sugieren el Japón más clásico y antiguo.

Yo he empezado a caminar desde Aomono Yokocho pero si empezáis en Kita Shinagawa hay un cartel informativo con todos los puntos de interés (templos, tiendas antiguas, estatuas) que se pueden visitar y al verlo me di cuenta de que me había perdido algunas cosas.

Al poco de empezar a caminar me encontré con el templo Yogan-ji:

Y hacia la mitad de la ruta de Tokaido hay un templo increíblemente bonito llamado Ebara (Ebarajinja) precedido además de un encantador puente rojo (ya que esta zona está muy cerca del mar y desembocan varios ríos):

Además desde ese puente se podía divisar a lo lejos los edificios futuristas y la noria de la bahía de Tokyo lo que producía un interesante contraste.

En este templo había florecido ya el cerezo. Yo en un principio pensé que eran ciruelos (dada la época) pero pregunté a una pareja y me dijeron que se trataba de cerezos tempranos. Estaban realmente preciosos:

Un detalle de las flores de cerezo:

Y una toma desde el interior del templo con el torii, los cerezos y el puente rojo:

Toda la calle no es tan espectacular pro si refleja bastante una típica calle tradicional japonesa con sus tiendas de comida, de utensilios de cocina y diferentes puestos de comida con sus correspondientes banderolas en la puerta:

Lo increíblemente sorprendente es que la calle acaba y nos encontramos de repente y sin apenas transición en la modernísima zona de Shinagawa. Tras cruzar las vías del tren, uno se topa con escenas como ésta:

Comí por esa zona pero por una callejuela escondida donde entré en un pequeño restaurante encantador de sólo cuatro mesas regentado por tres mujeres. La mayor de ellas era de Taipei, lo supe porque era muy habladora y se lo estaba comentando a otras clientas. Luego a mí me preguntó que si trabajaba por la zona. Era un menú único de 850 yenes que incluía gioza, ramen, arroz y ensalada. Para beber un té de jazmín (se puede tomar todo el que se quiera) delicioso. Pedí el tamaño normal pero luego leí (¡es que entendí todo el cartel!) que el grande costaba lo mismo:

No muy lejos de allí esta el final de un río donde hay un pequeño muelle con barcos que sirven de vivienda a algunas personas. De nuevo el contraste con los modernos edificios de Shinagawa:

Bordeando el río llegué al otro punto que quería visitar la "isla Tennozu", una zona realmente agradable rodeada de agua (desembocadura del río y canales) y con modernos edificios y puentes. Se puede circundar la "isla" por un agradable paseo de barandas. Es realmente relajante estar tan cerca del mar, en este río con patos, gaviotas, barcos y botes y todo rodeado de modernos rascacielos:

En el paseo hay bancos para sentarse y también algunas esculturas interesantes:

El final del paseo lleva casi a la zona de la bahía de Tokyo (se ve un poco a lo lejos el Rainwob Bridge). En la segunda foto se ve pasar un shinkansen:

En esta zona había un agradable centro comercial llamado “River Terrace” donde me tomé un té verde y estudié un poco. Muy interesante.

Y desde aquí tomé una última foto de otro río con su puente y volví hacia casa:

Para volver fui a la estación de "Tennozu Airu" en lo que yo pensaba que era la línea Rinkai par ir hasta Osaki y allí coger la Yamanote (la circular) para llegar hasta Shinjuku, pero resulta que por allí algunos trenes se convierten en una línea de JR y conectan directamente con Shinjuku así que me ahorré un trasbordo, je, je.

En resumen, una zona de Tokyo llena de contrastes como tantas otras y que nos hace recuperar un poco la sensación de ciudad marítima que desde muchos otros lugares de esta inmensa urbe es inexistente.

Más fotos en este álbum.

Saludos a tod@s

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2 Marzo 2008

Sukiyaki

Hola a tod@s:

Anoche fui a comer con algunos estudiantes y otros profesores a un restaurante de sukiyaki (すき焼き) y me encantó. El sukiyaki es una comida típica japonesa de carne y verdura. En el centro de la mesa se pone una cazuela con la salsa de sukiyaki (una salsa dulce muy liquida de consistencia cercana al agua) y se calienta (en la mesa están instalados pequeños hornillos). En esa salsa se preparan los diferentes alimentos que los sirven, lógicamente, crudos. Nosotros teníamos tabehodai, una especia de barra libre de comida. Por eso, podíamos pedir toda la carne que quisiéramos así como servirnos verdura cuantas veces deseáramos de una barra que allí tenían. Comimos carne de cerdo y vaca así como tsukune (una especie de albóndigas de pollo):

Los huevos que veis es porque cada uno se echa en un bol un huevo crudo para pasar por allí los alimentos ya cocinados en la salsa de sukiyaki. A mi el huevo crudo me daba un poco de reparo y no lo comí (aunque lo probé) pero otros japoneses tampoco lo comieron.

También había tofu, verduras (zanahoria, puerro, hojas verdes), fideos y mochi. Todo se prepara en esa salsa y este es el aspecto que presenta la cazuela mientras se cocinan los alimentos:

Me encantó esta comida, la salsa está buenísima y la carne realmente sabrosa, especialmente la de vaca. El tofu y los fideos con esa salsa estaban también deliciosos. Aquí podéis verme con Miharu, primero preparando la carne y después a punto de saborearla (con el humillo de la cazuela por delante):

No sé el nombre del restaurante pero si a alguien le interesa mucho puedo averiguarlo. Esta en Shinjuku muy cerca del Isetan. Con nomihodai (barra libre) y tabehodai ("como cuanto quieras") durante dos horas nos costó 4000 yenes por persona. Creo que está muy bien ¿no?

En el restaurante nos ocurrió una anécdota interesante. Estaba por allí una cámara de televisión que resultó ser de un programa coreano y que nos pidió permiso a los extranjeros para hacernos algunas preguntas sobre la comida y qué nos parecía. Fue interesante y nos pidieron que habláramos en nuestro idioma (luego ellos pondrían subtítulos).

Después de la cena fuimos a jugar a los dardos y la segunda vez (junto a Haruka, el profe de traducción de la academia) gané, je, je.

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Y cambiando un poquito de tema quiero decir que ya he ejercido mi derecho democrático al voto. Vamos, dicho de forma menos pedante, que ya he votado. Es la primera vez que voto por correo. Ha sido interesante porque he recibido todas las papeletas y no veáis que cantidad de partidos raros hay. Una experiencia más, votar desde el extranjero.

Saludos para tod@s

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Sobre mí

28 años. Profesora de español en Tokyo. A veces perdida, a veces me encuentro. En cualquier caso, viviendo y descubriendo nuevas cosas cada día. Pero seguiré contandoos mis experiencias en este raro y peculiar país.

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